¿Por qué tengo una Escuela Infantil?

Entre los años 2.000 y 2.008 hubo un gran boom de escuelas infantiles en España, se abrieron muchísimas, privadas y públicas. Yo tuve la oportunidad de participar en ese boom asesorando a más de 100 centros por toda España en alguna parte de su proceso de arranque, en las laboriosas e interminables gestiones administrativas. Pero fue después del boom, cuando sobran escuelas infantiles porque todas tienen plazas libres que no llenan e incluso muchas están cerrando, cuando me he convertido en propietaria de 2 escuelas, al tiempo que sigo asesorando y compartiendo mi experiencia con todos los que decidís embarcaros en esta aventura tan emocionante y gratificante.

Pero ¿quién abre una escuela infantil? el 80% de las personas que hay detrás de la propiedad de una escuela son profesionales de la educación infantil que prefieren ser dueñas de su propio centro en vez de trabajar para otros colaborando de esa manera al autoempleo, no son empresarias, su verdadera vocación es la educación infantil. El 20% restante invirtió en este sector porque la gran demanda de plazas les hizo pensar que sería un negocio próspero.

Además de las nuevas escuelas infantiles que han surgido sobreviven en el mercado muchas personas que llevan en este negocio desde antes del boom, desde antes de que se regulase el sector con nuevas normas, desde que se llamaban guarderías como seguimos llamándolas a pesar de los esfuerzos por cambiar su nombre. Estas personas han sabido siempre que no se trata de un “negocio” sino de “autoempleo”, que nunca los márgenes han sido fabulosos y mucho menos con las estrictas normas de la nueva regulación. Sin esperarlo se han visto durante unos años en la cresta de la ola, algunas han sido capaces de adaptar su negocio a la nueva legislación, otras se han mantenido como siempre, y siguen surfeando esperando que llegue otra inesperada gran ola que les vuelva a subir a lo más alto.

Yo no me enmarco en ninguno de estos perfiles. Yo soy una mujer que intenta, como todas, conciliar demasiados sueños al mismo tiempo, ser esa “super woman” que toda la sociedad y especialmente las mujeres, creemos que debemos ser: guapas, delgadas, inteligentes, profesionales, autosuficientes económicamente, ricas mejor que sólo autosuficientes, al mismo tiempo que amas de casa perfectas, cocineras al nivel o mejores que nuestras madres y abuelas, dueñas de casas de exhibición, madres maravillosas, esposas envidiables.

Mis hijos nacieron justo cuando comenzaba el boom de las escuelas infantiles, y navegué con ellos en la difícil tarea de compartir mi maternidad con abuelas y centros infantiles intentando no perder ese difícil hueco en el mundo laboral al que tantos esfuerzos había dedicado.  Y junto a mis hijos ha crecido mi necesidad de hacer algo para que a otras mujeres les resulte más fácil lo que a mi me resultó tan difícil.  Mis hijos rondan hoy  los 20 años y comienzan su andadura por la vida al tiempo que yo comienzo también un nuevo reto en mi vida. Por eso tengo unas escuelas infantiles que pretenden ser…. diferentse, sobre todo reduciendo el ratio de niños por educadora y haciendo de mi escuela una “gran familia”.  Acabo de comenzar, queda mucho camino por andar.

Si quieres conocerme un poco más, los libros que he escrito hablan de mí. 

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